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domingo, 17 de octubre de 2010
Creeley, si os parece
Para mis amigos, los amigos del arte (ellos ya saben), una tentativa.
Clásico
Si te sientas en esta vaga desolación
contemplas el pálido invierno gris, la colina
con esa ajada y progresiva formalidad,
todo se hace un mismo aburrimiento clausurado
sobre la lisa laguna -oh, el joven,
oh, brindis acartonados del tiempo,
oh, inútil, desesperada fe, vacua confianza,
como apóstrofes de plúmbea virtud, mis hijos inocentes,
¿por qué no mejor rabia, un plan, disputas,
y todo cuanto fueras y lo que deseaste:
mero útil de casuales compañías; y los tuyos
fijos se ven, colgados, esparcidos
como tortura abstracta?
Un solo instante y todo cambia ya,
vida y muerte, tus dedos ayer ágiles
en un tiempo de carne se han perdido,
la cabeza cargada, los circuitos quemados,
lágrimas baratas, nostalgias, siempre
las mismas olvidadas concesiones.
____________________
Classical
One sits vague in this sullenness.
Faint, greying winter, hill
with its agéd, incremental institution,
all a seeming dullness of enclosure
above the flat lake –oh youth,
oh cardboard cheerios of time,
oh helpless, hopeless faith of empty trust,
apostrophes of leaden aptitude, my simple children,
why not anger, an argument, a proposal,
why the use simply of all you are or might be
by whatever comes along, your persons
fixed, hung, splayed carcasses, on abstract rack?
One instant everything must always change,
your life or death, your articulate fingers lost
in meat time, head overloaded, fused circuit,
all cheap tears, regrets, permissions forever utterly forgot.
Robert Creeley «Memory Gardens»[1986] en The Collected Poems of Robert Creeley, 1975-2005, University of California Press, Berkeley, 2006, p. 271.
domingo, 25 de enero de 2009
Cena
Jonathan Mayhew, en su blog, (me) señala este poema de Robert Creeley (1926-2005). Intento una versión:Cena
Trágatelo.
Y sal otra vez.
Y vuelve de nuevo y
trágatelo.
En marcha por el día,
un césped como cabeza rapada
y todas las sillas apiladas
otra vez. Trágatelo.
Come para ganar fuerza y salud.
Come por gusto, por ti,
por el país y por tu madre.
Come lo que tu hermanito no comió.
Contento con tu suerte
y todo cuanto tienes.
Sé lo que quieran.
Trágatelo.
Ya no puedo pensar en el cielo
como el lugar al que quiero ir,
ni cuando muerto. Quiero
tragármelo.
Quiero seguir comiendo,
bebiendo, pensando.
Llevo ventaja. No estoy muerto.
Trágatelo.
___________________________
Supper
Shovel it in.
Then go away again.
Then come back and
shovel it in.
Days on the way,
lawn's like a shorn head
and all the chairs are put away
again. Shovel it in.
Eat for strength, for health.
Eat for the hell of it, for yourself,
for country and your mother.
Eat what your little brother didn't.
Be content with your lot
and all you got.
Be whatever they want.
Shovel it in.
I can no longer think of heaven
as any place I want to go,
not even dying. I want
to shovel it in.
I want to keep on eating,
drinking, thinking.
I am ahead. I am not dead.
Shovel it in.
Robert Creeley, de If I were writing this[2003] en The Collected Poems of Robert Creeley 1975-2005, University of California, Press, 2006, p. 582.
Come lo que tu hermanito no comió.
Contento con tu suerte
y todo cuanto tienes.
Sé lo que quieran.
Trágatelo.
Ya no puedo pensar en el cielo
como el lugar al que quiero ir,
ni cuando muerto. Quiero
tragármelo.
Quiero seguir comiendo,
bebiendo, pensando.
Llevo ventaja. No estoy muerto.
Trágatelo.
___________________________
Supper
Shovel it in.
Then go away again.
Then come back and
shovel it in.
Days on the way,
lawn's like a shorn head
and all the chairs are put away
again. Shovel it in.
Eat for strength, for health.
Eat for the hell of it, for yourself,
for country and your mother.
Eat what your little brother didn't.
Be content with your lot
and all you got.
Be whatever they want.
Shovel it in.
I can no longer think of heaven
as any place I want to go,
not even dying. I want
to shovel it in.
I want to keep on eating,
drinking, thinking.
I am ahead. I am not dead.
Shovel it in.
Robert Creeley, de If I were writing this[2003] en The Collected Poems of Robert Creeley 1975-2005, University of California, Press, 2006, p. 582.
lunes, 16 de abril de 2007
Confluencias: Robert Creeley (1926-2005)
Me llega el libro esta mañana (y lo hojeo de la misma manera casual que el tomo de Jiménez de mi entrada anterior) y resulta que me encuentro con este poema que apresurada y torpemente os traduzco:Para J.D.
Ver es creer--
A veces hay cosas
que cambian cuanto
sabíamos.
Esas veces, lugares,
viejas, reiteradas
ropas, manos --herramientas,
casi andantes.
Tu corazón como un mundo de grande ...
donde crecen árboles,
una puerta
esperaba.
De Memory Gardens, [1986] en Robert Creeley, The Collected poems of R.C., 1975-2005, University of California Press, Berkeley, 2006, p. 248. (1)
Se puede leer una entrevista a Creeley en español aquí.
(Las iniciales de la dedicatoria también me sirven, al menos para empezar...) (2)
(1)
For J.D.
Seeing is beleiving--
times such things
alter all one
had known.
These times, places,
old, echoing
clothes, hands --tools,
almost walking.
Your heart as big as all outdoors...
where tree grows,
gate was
waiting.
(2) Refiero al lector que pretenda inquirir el sentido del término "confluencias" al magnífico texto de Pedro Santana recién leído este mediodía en su blog:
Sólo veo lo que creo
Así que lo que vemos es siempre un complejo de percepciones más simples y previamente catalogadas. Los primitivos del catálogo: no hay que por qué insistir en su búsqueda. Comenzamos siempre con el catálogo algo poblado. Pudiéramos sospechar que es éste un argumento que apoyaría a la metempsicosis: el alma dormida comienza a despertarse en un nuevo envoltorio mortal víctima de una amnesia casi perfecta, pero no del todo. Lo que no ayudaría a ninguna vía o camino de perfección, todo sea dicho.
Pero decía que sólo vemos lo que ya tenemos visto y las combinaciones de esto último. Ahora, sabemos -como nos advirtieron Coleridge, Poe y otros mistificateguis- que hay combinaciones previsibles y regulares y que lo novedoso está en la combinatoria en otra clave, una que no atiende a las reglas anteriores y que deshace las piezas para que éstas se reúnan de modo posiblemente asombroso.
De dónde procedan tales novedades es algo a lo que vamos a dar respuesta: Si es el mundo o si es el sujeto, uno acaba siendo el otro y los dos uno y el mismo, lo que no es de desear. Así que hemos de concluir que las cosas se ignoran unas a otras en gran medida, tal como nosotros, en nuestra humana limitación, las desconocemos. Que lo nuevo no es más que el síntoma de que hay muchas cosas y no sólo una.
(Todo esto venía a cuento de la ecolalia titular, a cuyas virtudes conversamente engañosas no renunciamos.)
(posted by Pedro Santana at 7:29 PM.)
Visítenlo en:
http://www.maedchenzeit.blogspot.com/
Sólo veo lo que creo
Así que lo que vemos es siempre un complejo de percepciones más simples y previamente catalogadas. Los primitivos del catálogo: no hay que por qué insistir en su búsqueda. Comenzamos siempre con el catálogo algo poblado. Pudiéramos sospechar que es éste un argumento que apoyaría a la metempsicosis: el alma dormida comienza a despertarse en un nuevo envoltorio mortal víctima de una amnesia casi perfecta, pero no del todo. Lo que no ayudaría a ninguna vía o camino de perfección, todo sea dicho.
Pero decía que sólo vemos lo que ya tenemos visto y las combinaciones de esto último. Ahora, sabemos -como nos advirtieron Coleridge, Poe y otros mistificateguis- que hay combinaciones previsibles y regulares y que lo novedoso está en la combinatoria en otra clave, una que no atiende a las reglas anteriores y que deshace las piezas para que éstas se reúnan de modo posiblemente asombroso.
De dónde procedan tales novedades es algo a lo que vamos a dar respuesta: Si es el mundo o si es el sujeto, uno acaba siendo el otro y los dos uno y el mismo, lo que no es de desear. Así que hemos de concluir que las cosas se ignoran unas a otras en gran medida, tal como nosotros, en nuestra humana limitación, las desconocemos. Que lo nuevo no es más que el síntoma de que hay muchas cosas y no sólo una.
(Todo esto venía a cuento de la ecolalia titular, a cuyas virtudes conversamente engañosas no renunciamos.)
(posted by Pedro Santana at 7:29 PM.)
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